4º domingo de Pascua. Celebración con la Comunidad de La Guía     26 de abril de 2026

Entrada

El evangelio de hoy nos sitúa Jesús frente a unos dirigentes políticos y religiosos que se han convertido en ladrones y bandidos que, en lugar de buscar el bien del pueblo, procuran su propio interés a costa del pueblo (robándolo, sacrificándolo y destruyéndolo) y a costa de Dios (convirtiendo el templo en negocio) y habían esclavizado al pueblo en nombre de un dios falso.

Dios encarga a su Hijo que ponga remedio a esta situación: “El que entra por la puerta -dice Jesús- es pastor de la ovejas… a éste le siguen las ovejas… camina delante de ellas y conocen su voz… Yo soy la puerta de las ovejas”

Hoy nos encontramos en esta celebración con Jesús, la puerta de redil, que no tiene cerraduras, que no sirve para encerrar a nadie sino para permitir la libre entrada y salida.

Oración colecta

Dios, fuente de la vida, que quieres a todos los seres humanos con el amor de Padre y Madre. Jesús, como buen pastor entregó su vida buscando el bien de todos. Hoy queremos entrar por la verdadera puerta que es Él y seguirle en libertad. Por el mismo Jesús, nuestro pastor. Amén

Oración sobre las ofrendas

Dios misericordioso y compasivo. Jesús, como buen pastor, cuida de nosotros, nos apacienta en prados de hierba fresca y nos hace descansar a la orilla de las aguas. Hoy queremos saborear esta gracia viviendo profundamente el encuentro con Jesús que vive contigo para siempre. Amén

Oración para después de la comunión

Dios, verdadero Pastor del género humano; nos has alimentado con tus pastos;
ellos nos dan la fuerza para seguir a Jesús cada día. En su nombre te damos gracias. Amén

Credo de la resurrección

Yo creo en Jesús vivo

Porque Cristo resucitó y es el Hijo, creemos en el Padre y los hermanos porque Cristo resucitó y es la Vida, creemos en la vida y no en la muerte. ¿Creemos?

Yo creo en Jesús vivo

Porque Cristo resucitó y está en la mesa, creemos en la amistad y no en el rechazo. Porque Cristo resucitó y está en el pan, creemos en la siembra y no en el hambre. ¿Creemos?

Yo creo en Jesús vivo

Porque Cristo resucitó y está en los pobres, creemos en la justicia y no en la opresión.

Porque Cristo resucitó y está en la comunidad, creemos en la unidad y no en la división. ¿Creemos?

Yo creo en Jesús vivo

Porque Cristo resucitó y es la puerta creemos en él como único pastor: Porque Cristo resucitó y nos llama por el nombre no creemos en pastores ladrones y bandidos; ¿Creemos?

Yo creo en Jesús vivo

Porque Cristo resucitó y fue constituido Señor, ya no hay más señores en nuestra vida. ¿Creemos?

Yo creo en Jesús vivo

Salmo

Hermanos, avanzamos en este tiempo pascual, el Crucificado es el Señor y Mesías. Dios le ha devuelto a la vida para que creamos en El y busquemos andar por sus caminos. Oremos.

Padre-Madre buena, que sigamos tras sus pasos.

  • Por todos los creyentes en Jesús, que nuestras palabras, gestos y vidas transmitan la acogida, la bondad y la misericordia del corazón de nuestro buen Dios. Oremos

Padre-Madre buena, que sigamos tras sus pasos.

  • Por todos los responsables de nuestros gobiernos e instituciones, que encuentren la manera de solucionar los abusos y construir una sociedad basada en la solidaridad y en la justicia. Y que la Paz sea el único camino. Oremos

Padre-Madre buena, que sigamos tras sus pasos.

  • Por todos los que trabajan a favor de los más desfavorecidos, que se sientan apoyados y animados por todos nosotros y que el Padre dé fecundidad a todos sus esfuerzos. Oremos

Padre-Madre buena, que sigamos tras sus pasos.

  • Por todos los hombres y mujeres que dejan su país en busca de una oportunidad para seguir viviendo, que encuentren entre nosotros comprensión, acogida y la posibilidad de una vida mejor. Oremos

Padre-Madre buena, que sigamos tras sus pasos.

  • Por nuestros mayores que viven en soledad, que su recuerdo despierte nuestros corazones y nos anime a hacernos próximos y solidarios. Oremos

Padre-Madre buena, que sigamos tras sus pasos.

Te damos gracias, Padre-Madre, porque nos concedes tu Espíritu y nos infundes la misma vida que a tu Hijo Jesús.

Oración por la paz

Te recordamos a las autoridades civiles de las regiones que están en guerra, para que se esfuercen por satisfacer las justas aspiraciones de sus pueblos y eduquen a los jóvenes
en la justicia y en la paz.

Sabemos que Tú les impulsas  a trabajar generosamente por el bien común y a respetar la dignidad inalienable de toda persona y los derechos fundamentales que derivan de la imagen y semejanza del Creador impresa en todo ser humano.

Que seamos sembradores de paz.

Plegaria eucarística

Bendito seas, Dios vivo, Pastor de todo el Universo, que inundas con tu vida los astros y galaxias, la tierra y el mar, y guías a los seres humanos hacia la luz y la verdad.

Eres el Pastor de la humanidad a la que señalaste el camino de la vida, poniéndola en la tierra fecunda lugar de las aguas y pastos abundantes.

Bendito seas, Padre y Madre, fuente de vida y de amor, Tú hiciste maravillas en tu hijo Jesús y le constituiste Pastor de la humanidad

No le negaste tu mano cuando nosotros le negamos nuestra fe. Estuviste junto a Él en sus combates y en la hora de su triunfo resucitándole de la muerte.

Por todo ello, agradecidos cantamos un himno a tu gloria:

            Santo, Santo…

Tu Hijo Jesús ha sido obediente a tu voluntad para que fuera Pastor hasta la muerte. Como buen Pastor ha muerto por su rebaño y nos ofrece la comida verdadera y la vida.

Él camina delante de las ovejas, las conoce por su nombre y las ovejas le siguen porque conocen su voz

Él reúne a los hijos dispersos, nos ayuda a comprendernos y amarnos da fuerzas a todos los mortales para que encuentren los pastos del progreso.

Como buen Pastor nos quiso dejar un pasto permanente, una comida fraternal que debemos hacer en su nombre.

Que tu Espíritu descienda sobre nosotros y sobre las ofrendas que hemos traído para que sean comida del espíritu, pasto del buen pastor, su Cuerpo y su Sangre.

La víspera de morir…

Recordamos ahora, Padre, la entrega hasta la muerte del buen Pastor, su vida ofrecida hasta el final por todos. Por su resurrección de entre los muertos le has investido del cayado de Pastor para que marche a la cabeza de la humanidad.

Yo soy la puerta de las ovejas. Todos los que han venido antes de mí son ladrones y bandidos, pero las ovejas no los escucharon. Yo soy la puerta; quien entre por mí se salvará.

Tú nos envías tu Espíritu para hacernos tus hijos. Él inspira a todos los que nos hablan de ti, nos acompaña en nuestros cantos de libertad y recorre con nosotros el camino.

Te presentamos hoy a tu Iglesia: que el papa y los demás pastores se manifiesten siempre con fe y con amor, que acojan con misericordia a todos y que sean testigos de los valores del evangelio.

Haz que tu Espíritu venga sobre tu grey; que aumente el deseo de unidad, de respeto, acogida y fraternidad. Da fuerza y unidad a todo el pueblo de Dios.

Nos acordamos hoy de todos los que sufren; de los que no tienen el pan de cada día, de los que buscan trabajo y no lo encuentran, de los que dejan su patria en busca de una mejor.

Da esperanza a los enfermos, confianza a los desesperanzados, decisión a los dubitativos y amor a los que tienen odio.

A los que fueron alimentados con nosotros en los pastos del Pastor bueno dales el alimento de la eternidad.

Con ellos y con todos los seres humanos cantamos el himno de alabanza:

            Por Cristo, con El…

La puerta de esta casa

La puerta de esta casa no entiende de candados, llaves, pestillos, alarmas de seguridad, miedos ancestrales o porteros actuales…

Esta puerta no entiende de portazos, de esperas interminables, de colas compradas, de voces enlatadas para que vuelva usted mañana.

La puerta de esta casa no entiende de fronteras, ni de papeles que discriminan, ni de órdenes judiciales que hollan su acogida, ni de permisos de salida y ausencia, ni de llenos que niegan más cabida.

Esta puerta entiende de colores, brisas y perfumes: de rostros anhelantes que suplican y no piden, de manos que sangran y se ensucian arrancando a la niebla la oportunidad de vivir, de ojos que miran y ven más allá de los disfraces, de risas que hieren todas las oscuridades.

Esta puerta entiende de la urdimbre de los sueños, de tapices siempre misericordiosos, de serenos atentos y acogedores, de riesgos compartidos, de días trabajados y noches disfrutadas, de promesas sembradas, de cafés que se quedan fríos en diálogos cálidos, y de bienvenidas a todas las horas.

La puerta de esta casa es puerta abierta: acoge a quien se acerca,  venga como venga y sea la hora que sea; favorece las entradas y salidas, no retiene a nadie y protege a quien se queda.

No podría ser de otra forma, pues la puerta de esta casa  está diseñada y creada por el Espíritu en sus muchas noches de vela. Lleva grabados sus surcos Y funciona con su santo y seña.

¡Yo soy la puerta!, grítalo por caminos y veredas, en las plazas y en los corazones, y rompe las fronteras.

Hoy, hermano Jesús, como casi todos los días, es día de entrada, de acogida y compañía.

Ofrendas

  • Manta: Traemos esta manta signo del calor y la protección. Que aprendamos a ser abrigo para quienes siente frío en el alma: Los que sufren violencia, abandono o indiferencia
  • Alimentos y Colecta: Te presentamos esta colecta y estos alimentos. Es un gesto con el que expresamos que compartir nos humaniza, nos hace mejores personas.
  • Pan y el Vino: Señor, te presentamos el Pan y el vino, signo de la entrega total del Buen Pastor que da la vida a sus ovejas. Que al participar de su mesa, aprendamos también nosotros

Cantos

  • Entrada:10 – nº 5 – Vine a alabar a Dios
  • Gloria:27 – nº 35 – No sé cómo alabarte
  • Salmo: 30 – nº 47 – El Señor es mi Pastor
  • Aleluya:33 – nº 65 – Jesús es, Jesús es señor
  • Ofertorio: 45 nº 92 – Te vengo a ofrecer
  • Santo: 53 – nº 106 – Santo Salvadoreño
  • Padrenuestro:57 – nº 112 – Padrenuestro de la vida
  • Comunión: – nº – Música
  • Salida: 157 nº 252 – Mi Dios está vivo