Celebración del día de la mujer 8 de marzo de 2026
- Música de ambiente
- Una vez sentados: música: “mis derechos de mujer” https://www.youtube.com/watch?v=JDd1DHgnnw4
- Introducción: Celebramos hoy el día de la mujer, pero sin apartarnos del espíritu de la cuaresma porque queremos pedir perdón por este pecado cultural que constituye el sometimiento histórico de las mujeres que llega a veces a la pura cosificación sexual.
Ya el más viejo patriarcalismo surgido en el neolítico con la preeminencia absoluta del varón y lo masculino en lo social arrumbó los valores de lo femenino y lo maternal de las primitivas deidades femeninas inseparables de la naturaleza.
Posteriormente el monoteísmo religioso de las tres religiones del libro con la concepción de un Dios masculino exterior a la naturaleza, dice Leonardo Boff, suprimió el momento de verdad inherente al politeísmo, cerrando ventanas del alma humana al misterio religioso de la naturaleza. Hoy tratamos a veces de corregir este error patriarcalista sin sentido dirigiéndonos a veces a un Dios que queremos concebir como Padre-madre.
- Primera Lectura: Del cuaderno de Cristianismo y Justicia, Pepa Torres, sobre “La revolución de los cuidados”:
Los nuevos feminismos forman parte de un proceso de transformación radical de las sociedades, de las culturas, de la economía, de las relaciones, etc. Proponen, en definitiva, otra forma de ver, entender y estar en el mundo, más allá de las impuestas por el poder hegemónico: un nuevo «sentido común» en el que en nombre de las diferencias (de clase, de raza, de género…) no se legitime la desigualdad, el empobrecimiento ni ninguna forma de violencia contra las mujeres. Reclaman una economía cuyo centro sea el cuidado y no el capital.
Desde esta perspectiva, la reivindicación que hacen de la reorganización social del cuidado no constituye la vuelta a ningún tipo de esencialismo, sino que plantea la urgencia del sostenimiento de la vida más allá de los mandatos de género y de la división sexual del trabajo. «El cuidado» como valor y «los cuidados» como aquellas acciones que permiten, por un lado, que la vida se sostenga y, por otro, la reproducción social exigen la superación de una comprensión de las mujeres «como cuidadoras por naturaleza y renombrar la naturaleza masculina desde el cuidado».
Y de Gálatas, 3; 28:
“Ya no hay más judío ni griego, esclavo ni libre, varón y hembra, pues vosotros hacéis todos uno mediante el Mesías, Jesús”
- Segunda Lectura. Del Evangelio de Juan, capítulo 4:
Vino una mujer de Samaría a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber. Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer. La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí. Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías a él y él te daría agua viva. La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva? ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados? Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed; más el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré se le convertirá dentro en un manantial que salta dando una vida sin fin. La mujer le dijo: Señor, dame esa agua; así no tendré más sed, ni tendré que venir aquí a sacarla. Es palabra de dios
- Diálogo/Perdón. Como se ha señalado al principio, incorporamos a la celebración una dimensión de perdón, ya que no vamos a tener una celebración específica de la penitencia.
Lo hacemos en el contexto del tema de la mujer. Queremos abrir un espacio para que todos expresemos situaciones, tanto estructurales como personales, que siguen colocando a la mujer en una situación de desigualdad.
En el grupo hemos pensado un par de ellas, que compartimos para abrir boca, antes de daros la palabra.
Pedimos Perdón por la relación patriarcal que todavía existe en la mayoría de las relaciones erótico-sexuales.
Pedimos Perdón por seguir responsabilizando a las mujeres del cuidado y la educación de los hijos e hijas. Todavía hoy las políticas de desarrollo de las Organizaciones internacionales siguen interviniendo con las mujeres fundamentalmente, lo que seguramente es más eficaz a corto plazo, pero sigue colocando un excesivo peso y responsabilidad en ellas.
Tenemos ahora todos la palabra para pedir perdón por otras situaciones personales o estructurales negativas para las mujeres y para la sociedad en general que os parezca importante destacar.
- Música “La primera piedra”
https://www.youtube.com/watch?v=ePd-dPDO7eQ
- Ofrendas .Ponemos en la mesa todos los logros que, gracias al trabajo de muchas mujeres y hombres, los movimientos y organizaciones defensoras de los derechos de las mujeres, como la Revuelta de Mujeres en la Iglesia, y de la sociedad, cada vez más implicada, se han ido consiguiendo. Como ejemplos: el voto femenino, la no dependencia del marido para cualquier trámite, poder anteponer el apellido de la madre al del padre, etc. etc.
Así como los avances significativos en las relaciones de pareja, compartiendo todas las tareas en la convivencia, sin más límites que las propias del sexo (como el hecho de parir y amamantar), e incluyendo los cuidados hacia los hijos y el resto de personas próximas.
- Ofrenda de pan y vino
- Ofrenda de bolsas
- Ofrendas del resto de comuneros/as
- Plegaria Eucarística
L1. Nos acercamos a tu Mesa, Señor, para celebrar que fuiste claro defensor de la igualdad entre todos los seres humanos, mujeres, niñas, niños, hombres.
L2. Desgraciadamente constatamos que, a pesar de los logros conseguidos por las luchas feministas, todavía hoy tenemos que lamentar la violencia hacia las mujeres, a veces cruelmente agrandada por la violencia sobre los hijos e hijas de las mujeres, la violencia vicaria
Todos: Señor, Tú nos hiciste iguales. Haz que el corazón de esos hombres que cometen esas crueldades, comprendan lo que significa compartir con las mujeres la vida
L3. También las desigualdades en las condiciones laborales, las vejaciones, acosos y discriminación, por el mero hecho de ser mujer
L4. Son motivo de esperanza, no obstante, los movimientos feministas, cada día más consolidados, en los cuales participan cada vez más hombres, que trabajan por subvertir estas situaciones y reclaman más medios para evitar que se sigan produciendo estos hechos
L5. Como ejemplo, el acto del pasado domingo, frente a La Almudena, organizado por la Revuelta de Mujeres en la Iglesia, denunciando el patriarcalismo reinante y reclamando la igualdad de mujeres y hombres y, en concreto, dentro de la Iglesia
TODOS: Gracias Señor por estos movimientos que trabajan para que algún día no haya que denunciar más situaciones en contra de mujeres y niñas
L6. En la confianza de que los hombres aprenderán del ejemplo del trato que Jesús dio a las mujeres, dignificándolas y liberándolas de los estigmas y prejuicios con las que el patriarcalismo las marca, te cantamos:
Todos SANTO
L7. Gracias a esa actitud revolucionaria de Jesús para con las mujeres de su época, manifestamos nuestro compromiso de seguir realizando hoy estos gestos que denuncian nuestras desigualdades y son propuesta de una nueva humanidad.
L8. Te damos gracias Señor, porque, como manifiesta León XIV en su exhortación “Dilexi te”, los pobres, los débiles y excluidos son los preferidos por Ti.
Todos: Ayúdanos Señor para convertir nuestros corazones y crear un mundo de iguales, sin discriminación ni exclusiones por raza, sexo o creencias. Te lo pedimos por Jesucristo que vive y reina contigo en la superación de nuestra condición humana
L9. Por Cristo, con Él y en Él, a Ti, Dios Padre-Madre, en la unidad del Espíritu Santo, todo honor y toda gloria, por los siglos de los siglos.
Todos: AMÉN
L10. Queremos hacer presente ahora, Señor, aquella noche en la que tu hijo se despedía de sus amigos, pues presentía su final, y estando cenando con ellos, tomó el pan, te dio gracias, lo partió y lo repartió entre todos diciendo:
Todos: Tomad y comed todos de él porque esto es mi cuerpo entregado por vosotros.
L 11. Del mismo modo, acabada la cena, tomó la copa, te dio gracias y se la dio a todos diciendo:
Todos: Tomad y bebed todos de él porque este es el cáliz de mi sangre, sangre de la alianza nueva y eterna, que será derramada por vosotros, mujeres, niñas, niños, y hombres. Haced esto en memoria mía.
L 12. Este es el sacramento de nuestra fe.
Todos: Anunciamos tu muerte, proclamamos tu resurrección, ven Señor Jesús.
L13. Fieles a la recomendación de Jesús, y siguiendo su enseñanza, unimos nuestras manos para decirte:
Padre Nuestro….
L14. Compartamos el pan y el vino como lo hizo aquella noche la comunidad de Jesús
Música durante la comunión.
- Acción de Gracias
Las mujeres damos gracias a dios por el don de haber depositado en nosotras el milagro de la vida, compartiéndolo también con nuestros compañeros.
Las mujeres agradecemos el apoyo que recibimos en nuestro esfuerzo para ser consideradas en igualdad, tanto en nuestras familias como en la sociedad.
Las mujeres de esta nuestra comunidad damos gracias por caminar codo con codo con nuestros compañeros, compartiendo experiencias y apoyándonos unas y otros para crecer en nuestro proyecto de vida.
Que mujeres y hombres sigamos caminando y creciendo unidas y unidos para crear un mundo más justo.
Si alguien más quiere dar gracias…
- Música Final: “Sin Miedo”
https://www.youtube.com/watch?v=VLLyzqkH6cs