Celebración de fin de curso 2025-25                     28 de junio de 2026

  1. Saludos y acogida.

Querida comunidad, celebramos hoy nuestra última eucaristía del curso 25-26. Llega el verano y, recuperando nuestra vieja tradición universitaria, dejamos sola a Fonseca. Como todos los años nos recordaremos eso de que vacaciones no significa desconexión total con la realidad del mundo en el que vivimos sino, simplemente, un cambio de aires para recuperar fuerzas de cara al nuevo curso. Alcemos la mirada más allá de nuestras propias limitaciones para abrazar a toda la Comunidad y Pueblo de Dios.

  1. Presentación del tema                                                                    

Como no podía ser de otra forma, la reciente visita de León XIV a nuestro país tenía que estar en nuestra mesa. No ha dejado a nadie indiferente: excesiva para unos, necesaria para otros; mera propaganda de la Fe católica o mensaje evangelizador; progresista en lo social pero conservador en lo doctrinal… son muchas las lecturas que pueden hacerse, siendo especialmente llamativo que, las mismas palabras hayan sido acogidas con igual entusiasmo entre quienes promueven y alientan la “prioridad nacional” que entre quienes luchan por la acogida del emigrante.

En la introducción de la encíclica Magnifica Humanitas, sobre la custodia de la persona humana en el tiempo de la inteligencia artificial, se dice:

“La magnífica humanidad que Dios ha creado se encuentra hoy ante una elección decisiva: levantar una nueva torre de Babel o edificar la ciudad donde Dios y la humanidad habiten juntos. Cada generación recibe como herencia la tarea de dar forma a su propio tiempo: hacer madurar la historia como un lugar donde se proteja la dignidad de cada persona, se promueva la justicia y se haga posible la fraternidad. Pero en cada época se cierne el riesgo de construir un mundo inhumano y más injusto. Allí donde la humanidad corre el peligro de perder su rostro, nosotros, los cristianos, alzamos los ojos hacia el Dios que se hizo carne, sabiendo que “el misterio del hombre sólo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado”.

Estas ideas, son las que León XIV ha desgranado en sus sucesivas intervenciones y que, pensamos dan para una profunda reflexión sobre momento en el que estamos viviendo.

  1. 1ª Lectura: (Frases de los distintos discursos de León XIV durante su visita a España)

«Me dirijo a quienes están hartos de los escándalos, del abuso de poder, del silencio de una Iglesia que a veces parece más un palacio que un hogar. Dios susurra desde el barro, desde el dolor, desde una abuela que te alimenta sin tener nada”.

“No es la cultura del enfrentamiento, sino la del encuentro, la que genera estabilidad y prosperidad”.

«Un corazón vivo es cálido y palpitante, y da vida; un corazón frío está inmóvil, ya no bombea sangre, y provoca la muerte».

“La pluralidad política no debería degenerar en descalificación permanente del adversario. En una convivencia madura, incluso el conflicto puede convertirse en camino hacia la paz, cuando las diferencias se dejan mitigar por la escucha y se ordenan al reconocimiento de las necesidades, los anhelos y las capacidades de todos”.

“Toda guerra constituye, en última instancia, una dolorosa derrota de la capacidad de negociar y también de aquella conciencia común de la humanidad que reconoce vínculos de justicia entre las naciones. Las armas pueden imponer un silencio temporal; pero nunca podrán edificar una paz auténtica y duradera”.

  1. Evangelio   Juan 4, 27-35

En esto llegaron sus discípulos y se extrañaban de que estuviera hablando con una mujer, aunque ninguno le dijo: « ¿Qué le preguntas o de qué le hablas?». La mujer entonces dejó su cántaro, se fue al pueblo y dijo a la gente: «Venid a ver un hombre que me ha dicho todo lo que he hecho; ¿será este el Mesías?». Salieron del pueblo y se pusieron en camino adonde estaba él. Mientras tanto sus discípulos le insistían: «Maestro, come». Él les dijo: «Yo tengo un alimento que vosotros no conocéis». Los discípulos comentaban entre ellos: « ¿Le habrá traído alguien de comer?». Jesús les dice: «Mi alimento es hacer la voluntad del que me envió y llevar a término su obra. ¿No decís vosotros que faltan todavía cuatro meses para la cosecha? Yo os digo esto: levantad los ojos y contemplad los campos, que están ya dorados para la siega

  1. Introducción al dialogo.                 

En las distintas intervenciones que el Pontífice ha tenido, ha resaltado la excesiva polarización social, la mentira, los bulos, las difamaciones, la deshumanización del adversario. También la necesidad de acoger al extranjero, al emigrante, al diferente. Un llamamiento a una espiritualidad encarnada en el prójimo cercano o lejano: “Nadie puede arrodillarse ante el Señor y despreciar al hermano» ha proclamado León XIV en su viaje a España.

Su mensaje también interpela a nuestra Comunidad que más allá de nuestras limitaciones propias de la edad, las enfermedades,… seguimos obligados a Alzar la Mirada.

Sobre esta idea de “alzar la mirada” es sobre lo que queremos reflexionar en esta última celebración.

Ante la pérdida de un ser querido, ¿Qué hacemos al levantar la mirada?

Ante un familiar con ideas opuestas a las nuestras, ¿Que hacemos al levantar la mirada?

Ante el dolor o la enfermedad que nos impide movernos, ¿qué hacemos al levantar la mirada?

Ante un sin techo que nos encontramos en la calle, ¿Que hacemos al levantar la mirada?

Ante un revés económico serio, ¿Que hacemos al levantar la mirada?

¿En los momentos de soledad y tristeza, cómo levantamos la mirada?

Ante el peligro de la llegada al poder de la derecha y ultraderecha, ¿Qué hacemos al levantar la mirada?

  1. Ofrendas
  • La Encíclica Magnifica Humanitas
  • Billete de vuelta
  • Bolsas
  • Pan y vino.
  1. Anáfora                                                                                                      

¡Señor!

–           Alzamos la mirada, alzamos los ojos hacia Ti, como nos invita también la introducción a la reciente encíclica “Magnifica Humanitas : El misterio del hombre, solo se esclarece en el misterio del Verbo encarnado.

Tú eres un misterio, puede que sea difícil en este mundo de hoy, descubrir ese misterio silente de tu cercanía absoluta.

–           Ayúdanos a mirar la historia del Crucificado Resucitado, a quien has dado “Todo poder en el cielo y en la tierra”.

–           El Papa, no sólo ha reclamado desarmar ese poder cuando está al servicio de una minoría de “superhombres” que pueden llegar a preconizar hasta la sustitución y cancelación de la condición humana, sino también lo que cuestiona al hombre como medida de todas las cosas.

–           Ayúdanos a acoger y proteger a los emigrantes, para que no se atente contra su dignidad.

–           Ayúdanos contra los promotores de las guerras, verdaderos delincuentes profesionales.

–           Tu Comunidad se dispersa este verano, te pedimos:

Que al levantar la vista, percibamos el anuncio de tu reino, la brisa del espíritu sobre el mar y los campos ya dorados.

Tras la llamada a la esta conversión profunda que supone ser capaces de levantar los ojos hacia ese Dios Padre-Madre que habita entre nosotros, nos atrevemos a compartir el pan y el vino como parte de este personal y comunitario, acumulado durante décadas y que -tras este breve período- volverá con más fuerza.

TODOS: «Por eso, repetimos el gesto de aquella noche en que tomaste un trozo de pan y lo repartiste entre todos diciendo “Tomad y comed todos de él, porque esto es mi Cuerpo, que será entregado por vosotros».

Tomamos el cáliz y lo levantamos con la alegría de saber que Jesús sigue caminando con nosotros.

TODOS: «Tomad y bebed todos de él, porque éste es el cáliz de mi Sangre, Sangre de la alianza nueva y eterna que será derramada por vosotros y por todos los hombres para el perdón de los pecados. Haced esto en conmemoración mía».

TODOS: «Este es el sacramento de nuestra fe Anunciamos tu muerte, proclamamos tu Resurrección, ven Señor Jesús”

Gracias Dios Padre y Madre de toda la Humanidad por llamarnos a levantar la mirada, a reconocer que este mundo necesita de nuestro trabajo para seguir construyendo Reino. Por ello, nos atrevemos a unir nuestras manos y voces para repetir la oración que Tú nos enseñaste.

  1. Padre Nuestro.
  2. Comunión
  3. Acción De Gracias.

Hoy, último día de este ciclo comunitario, queremos dar gracias por este intenso curso que ahora termina. Te pedimos empujes nuestro ánimo ante la creciente incertidumbre que nos genera la edad y la enfermedad; ante el miedo a una sociedad más centrada en su propio bienestar; ante la falta de solidaridad con nuestro prójimo; ante la guerra, el genocidio y la destrucción del medio ambiente.

Te damos gracias, Jesús, por este nuevo curso en el que tu palabra nos has ayudado a estar unidos en Comunidad.

Te damos también las gracias por los gestos y las palabras de León XIV que nos reafirman en lo esencial de tu vida y tu mensaje: Acoger, compartir y caminar con todos los que sufren; sin poner pretextos q nos alejen de este compromiso.

También queremos darte gracias Jesús por tu caminar con los pobres, aliviando ese hondo dolor provocado por el abuso de los poderosos. Y mostrarnos que la CONFIANZA en el amor fraterno nos permite alzar la vista y no sucumbir.

La celebración acabó en una comida en el Parador de Bayona los que pudieron quedarse