Documentos - Comisión Ética de la Verdad

COMISIÓN ÉTICA INTERNACIONAL ACOMPAÑÓ ACCIÓN DE DIGNIFICACIÓN  FRENTE A BASE MILITAR EN CURVARADÓ

El día 6 de diciembre de 2013 se ha producido un acto de dignificación en contra de la instalación de una base militar del Batallón de Selva 54 adscrito a la Brigada 17, en el territorio colectivo de Llano Rico y para cuya instalación las comunidades no fueron previamente consultadas. En el acto de protesta estuvieron involucradas las veintitrés comunidades afectadas.

Los distintos grupos de las Comunidades, compuestos por hombres, mujeres, niños y ancianos, se reunieron delante de la base militar alrededor de las diez de la mañana del día referido. En todo momento estuvieron acompañados por  acompañantes internacionales y representantes de la Comisión Ética de la Verdad. Durante la caminata que les conducía al encuentro fueron estorbados y retenida su marcha por miembros del ejército, a pesar de que la actitud de los campesinos fue siempre pacífica.

Una vez reunidos delante de la base, algunos campesinos expresaron su protesta ante la falta de una consulta previa para la instalación de la base. Se dirigieron palabras hacia los soldados, indicando que no los consideraban sus enemigos, sino que forman parte del mismo pueblo al que deben proteger. Se exhibieron carteles con diversos lemas que señalaban asimismo la desprotección, por parte del gobierno, de los campesinos, con referencia también a las víctimas y a los desplazamientos sufridos por las comunidades campesinas. Estos carteles fueron colocados en las cercas de alambre situadas frente a la base militar. En distintos momentos se entonaron canciones que hablaban de la confianza en Jesús e invocaban  su ayuda; otras fueron entonadas por niños en las que se deseaba un futuro sin guerras. Asimismo hubo participación de los miembros de la Comisión Ética, quienes mostraron su apoyo – transmitido desde sus países de origen – al acto de dignificación campesina por medio de un mensaje escrito.

Ante la acción de dignificación, la respuesta militar revistió varias formas. Algunos soldados usaron desde sus garitas de vigilancia sus celulares para fotografiar a los campesinos siguiendo un criterio selectivo; también fue utilizada una videocámara para filmar a los participantes del acto. Interrogados por el motivo de la filmación, el representante militar respondió que “querían dejar constancia de no haber dañado a los manifestantes” y, de otro lado, que “tenían todo el derecho a filmar lo que les diera la gana”. Semejante actitud quizás esté relacionada con los rumores que circularon días antes del acto, según los cuales los campesinos “se manifestarían violentamente frente a la base”. Al mismo tiempo, durante el comienzo y el desarrollo del acto de dignificación, un helicóptero militar sobrevoló y aterrizó en la base, siendo seguido por otro, que sólo la sobrevoló.

Constatar finalmente que, cuando los campesinos fueron abandonando los alrededores de la base, una formación de soldados armados, situados en fila en los dos lados y a lo largo de la carretera, supuso una intimidación a los campesinos, que únicamente pudieron abandonar el lugar usando transportes.